Cómo usar la ciencia de la resiliencia para fortalecer a Rotary durante la pandemia de COVID-19

Jenny Stott

Por Jenny Stotts, socia fundadora del Club Rotario de Atenas Sunrise, Ohio (EE.UU.).

La resiliencia es el proceso de adaptación ante la adversidad. Cuando experimentamos un evento traumático o estresante, nuestros cerebros activan un número de rutas para protegernos. Estos procesos biológicos ayudan a mantenernos a salvo. Es en la recuperación de un evento traumático o estresante que crecemos y cambiamos y nos hacemos más fuertes.

Muchos de nosotros estamos viviendo esta realidad ahora mismo ante la pandemia de COVID-19. La buena noticia es que hay formas de mejorar nuestra capacidad de recuperación. Y podemos usar este momento para fortalecer a Rotary, trabajando juntos para crecer y fomentar la resiliencia en nuestros compañeros y en nuestros clubes. He aquí algunos consejos:

Conexión: Un elemento fundamental de la resiliencia es simplemente conectar con los demás. Chequeen cómo se encuentran sus compañeros. Llámenlos, envíenles un mensaje, trabajen para asegurarse de que pueden acceder a las reuniones virtuales. Como club, consideren la posibilidad de conectar con otros clubes de su distrito o de todo el mundo para integrarse aún más en la red global de Rotary.

Perspectiva: Cuando experimentamos una adversidad continua, es demasiado fácil perder la esperanza. Ayuden a los socios a mantener una perspectiva realista y positiva. Los clubes rotarios están enfrentando desafíos en este momento, incluidos el ajuste a nuevas plataformas de reunión y la preocupación por la membresía o las donaciones. Recuerden que los desafíos que enfrentan hoy no son un reflejo de su futuro. La forma en que ustedes respondan a los desafíos de hoy determinará el futuro.

Bienestar: Vivimos en una época en la que palabras como “cuarentena”, “encierro” y “fatiga del zoom” son comunes y reconocibles. Promuevan y prioricen el bienestar entre sus socios. Usen su tiempo de reunión virtual para pedir a los socios que compartan las formas en que se cuidan a sí mismos y a sus familias. Sean amables cuando un socio necesite tomar un descanso, saltarse una reunión o tener unos días extra para responder a un correo electrónico. Ahora no es el momento de mantener los puntos o competir con respecto a quién está haciendo más o menos. Hablen con amabilidad. Pero  también escuchen con amabilidad.

Propósito: Cuando damos energía a otros, esto tiene una forma de recargar nuestras propias baterías. Fomenta la autoestima y nos da un sentido de propósito y validación. Planifiquen oportunidades de servicio con sus compañeros que sean realizables y accesibles. El ofrecer proyectos pequeños en paralelo a los grandes proyectos en curso da a todos en su club un punto de acceso al servicio.

Gratitud: Nos beneficiamos cuando reflexionamos de manera consciente y con intención de gratitud. Esto puede promover la liberación de neurotransmisores, tales como la serotonina y la dopamina, que nos ayudan a sentir alegría o felicidad. Tómense un momento para agradecer a sus compañeros y creen oportunidades para que todo su club extienda su gratitud a la comunidad y a los socios.

Cuando compartimos el cuidado de nuestros compañeros, ayudamos a crear caminos para crecer y fomentar la resiliencia. Cuando llevamos estas prácticas a nivel de la organización, desarrollamos un nuevo potencial para fortalecer nuestros clubes y mejorar la experiencia de los socios.

El mundo merece rotarios y clubes rotarios que sean resilientes, adaptables y fuertes. Recuerden que deben cuidarse unos a otros. Pero también deben cuidarse a ustedes mismos.  Cada  uno de ustedes merece desarrollar la mejor versión de resiliencia y de sí mismos.

Jenny Stotts es presidenta del Comité de Socios del Distrito 6690. También es trabajadora social, defensora de los derechos de los niños y especialista en eventos traumáticos.

Fuente: Las voces de Rotary

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