

El agricultor Gilberto Wassano ya tenía una fosa séptica en su casa, pero la de su área de servicio, que recibía las aguas residuales del baño que utilizaban sus clientes, era sólo un agujero en el suelo y representaba un peligro tanto para su salud como para su producción vegetal orgánica.
“El olor era malo y sabía que los residuos podían contaminar la capa freática”, comenta el agricultor. Fue este riesgo el que llevó a la familia de Wassano a beneficiarse del proyecto del Club Rotario de Lins “Tratamiento de aguas residuales en el Brasil rural”, en el interior del estado de São Paulo.
FUENTE: Las Voces de Rotary