Clubes rotarios colaboran con voluntarios del Cuerpo de Paz para suministrar agua y saneamiento

Por Julie Stavarski, voluntaria del Cuerpo de Paz en la República Dominicana y colaboradora de una subvención global de La Fundación Rotaria.

Mi labor con los clubes rotarios comenzó mientras trabajaba como voluntaria de salud del Cuerpo de Paz de la República Dominicana (PCDR por sus siglas en inglés). Anteriormente, el PCDR colocaba voluntarios para trabajar en el sector del agua hasta el año 2014, cuando fue descontinuado y solo quedaron voluntarios para el sector de la salud, desarrollo de la juventud, desarrollo comunitario/económico y educación. Algunos de los anteriores voluntarios en el sector agua del PCDR habían colaborado con clubes rotarios. Dos de estos voluntarios, Dan Saboe y Tal Wagshal, sirvieron en la República Dominicana de 2012 a 2014. Ambos trabajaron en sistemas de agua con la ayuda del Club Rotario de St. Cloud durante su tiempo en el Cuerpo de Paz. Hacia el final de su servicio, me conectaron con el Club Rotario de St. Cloud.

Fue una transición difícil cuando el PCDR finalizó los programas del sector del agua porque muchas comunidades en la República Dominicana todavía necesitaban sistemas de agua y conocían el Cuerpo de Paz debido a nuestra asistencia en agua y saneamiento. Muchas comunidades que habían trabajado con los Cuerpos de Paz aún esperaban que los voluntarios los ayudaran a construir un sistema de agua, incluso cuando su servicio se enfocaba en un área diferente, como la educación, el desarrollo juvenil o el desarrollo comunitario / económico. Además, el PCDR dejó de brindar grandes subvenciones y alentó a los voluntarios a hacer todo lo posible en sus comunidades sin solicitar apoyo financiero. Si bien el agua no era mi enfoque principal, hay muchos vínculos entre la salud y el acceso a agua segura. El PCDR aprobó que yo trabaje en este proyecto paralelo de agua siempre que cumpliera mis compromisos con mis responsabilidades principales dentro del sector de la salud.

A fin de abastecer de agua a sus comunidades, el Club Rotario de Santo Domingo Colonial recibió una subvención global de La Fundación Rotaria, en colaboración internacional con el Club Rotario de St. Cloud, en EE.UU., e inició el proyecto en 2016. Los clubes diseñaron y construyeron un sistema de agua de pozo para proporcionar agua potable a tres comunidades rurales con 189 hogares y una escuela multicomunitaria en la provincia de Monte Plata, la tercera provincia más pobre de la República Dominicana. Las tres comunidades, todas sin agua corriente, están ubicadas a menos de tres kilómetros una de otra.

Los clubes trabajaron en colaboración con antiguos y actuales voluntarios de agua y salud del Cuerpo de Paz, comerciantes de la República Dominicana, contratistas, un grupo de padres de familia/maestros y otros líderes y organizadores de la comunidad. También hubo un voluntario del Cuerpo de Paz contratado por el Club Rotario de St. Cloud que me brindó apoyo técnico, lo que me permitió desempeñar el papel de conectar a la gente, mantenerlos informados y movilizar a la comunidad.

Los planes incluían la perforación de un pozo a una profundidad el doble de la de otros pozos para asegurar que haya una fuente duradera de agua limpia y segura para los residentes de El Carmen, Mano de Pilón y Mateo Pico. Los planes también incluían ubicar el pozo en una elevación relativamente baja con un transformador eléctrico dentro de los 500 metros para evitar la pérdida de voltaje a lo largo de la distancia.

El proyecto fue un éxito, pero llevó mucho más tiempo de lo que se había previsto originalmente. Si bien habíamos planeado terminar con este proyecto para 2016, en realidad lo finalizamos a principios de 2018 debido a muchos factores:

  • Tuvimos que perforar varias veces en diferentes lugares porque no había suficiente agua en el sitio de perforación original.
  • Las temporadas de lluvias afectaron la cantidad de trabajo que se podía hacer en ciertas épocas del año.
  • A veces teníamos que esperar a que los miembros de la comunidad recolectaran dinero extra para gastos tales como comida para los equipos de trabajo.

Terminé mi servicio antes de que se terminara el proyecto a pesar de que había extendido mi estadía. El voluntario del Cuerpo de Paz que el Club Rotario de St. Cloud había contratado ayudó a completar el proyecto. Un desafío con los proyectos a gran escala para los voluntarios es que solo estamos en el lugar durante dos años (menos cuando se tiene en cuenta el tiempo de formación y de adaptación a la comunidad), por lo que los proyectos deben tener un alcance adecuado.

Cuando se trabaja en colaboración, es importante que los socios de Rotary y los voluntarios del Cuerpo de Paz sean pacientes entre sí durante todo el proceso. Hay que planificar más tiempo del que se cree necesitar para el proyecto, ya que lo más probable es que tarde más de lo que se piensa debido a las condiciones difíciles, las circunstancias y las diferencias generales en las prácticas culturales.

Fuente: Las Voces de Rotary

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